Pero no es de los exámenes de lo que me gustaría hablar esta vez…
Estaba aquí tomándome un descanso de estudiar, mientras me comía un yogurt y me ha dado por pararme a pensar en lo rápido que pasa el tiempo. Hace nada escribí una entrada contando el miedo que me daba la nueva carrera… que no sabía cómo me iría y ahora dos años después estoy aquí escribiendo esto, con muchas de esas dudas resueltas.
Pese a la imagen que se tiene del concepto enfermer@, desde dentro no tiene nada que ver, es una carrera que requiere más sacrificio personal y dedicación de lo que parece, cosa que ignoraba al principio. Es una profesión encaminada a los demás, pero precisamente por eso cultiva el propio interior. Claro que siempre depende del sentido que se le dé.
Desde que empecé la carrera y gracias a algunas asignaturas he podido ampliar los conocimientos sobre mí y no solo a nivel de salud, sino a nivel de ser. Como ya se ha notado en algunas entradas soy una persona a la que le gusta mucho conocerse, ya sea la forma interior, la manera de actuar… y considero que la carrera, junto a otras experiencias, me ha ayudado mucho a ver las cosas de otra forma y a descubrirme.
Este año, en el que hemos empezado a realizar prácticas en hospitales con gente enferma de verdad, es donde me he dado cuenta del sentido que tiene todo y me ha cambiado la forma de ver el mundo.
Hasta hace nada, yo como la mayoría de personas, cuando le pasa cualquier tontería que no le gusta se entristece o enfurece negativizando ya todo y es en esos momentos cuando me digo; que hay que preocuparse de lo verdaderamente importante y no perder el tiempo.
Ahora más que nunca valoro lo que tengo y no me preocupo por lo que pierdo, sino que me alegro de lo que aún conservo.
Es cuando valoro lo que de verdad hace la gente que se preocupa por mí, que son los que de verdad merecen mi atención.
Pero sobretodo es cuando intento aprovechar al máximo el tiempo que tengo para vivir la vida, pues una de las cosas más importantes que te enseña esta profesión es que todo termina y tengo bien claro que llegado ese día quiero estar orgullosa de haber vivido una vida feliz y de haberla aprovechado como merece.
Y hablando de aprovechar mi momento de inspiración, dicho esto solo me queda decir que disfrutéis de lo verdaderamente importante en la vida, que cada cual tendrá lo suyo y no os detengáis por cosas insignificantes, que al fin y al cabo es lo que son.

Lo grande en la vida será lo que tú decidas.
Aquí os dejo una gran canción, que quizá sea lo que me ha ayudado a inspirarme hoy, eso y el yogurt.




